¿Qué fue de tu vida?

Hace unos días a través de esa ventana maravillosa que es Facebook,  me encontré con una amiga de la cual no sabía nada desde hace un poco más de 20 años.  Luego del  respectivo paseo de fotos por parte y parte, salió a relucir la pregunta inevitable: Qué fue de tu vida?

maxresdefault

Luego de invertir 2 horas contándole mi cuento con lujos y detalles, al terminar la conversación me dispuse a revisar el historial del chat que mantuvimos ese día y descubrí algo importante.  Cada anécdota y cada situación relatada por mí, venía acompañada de logros, aprendizajes y victorias, según fuera el caso; Cada situación apremiante que se me presentó, terminó siendo superada positivamente y llevando mi manera de ver la vida a un nivel superior.

Es increíble como de situaciones cotidianas podemos encontrar aspectos valiosos dentro de ese universo fascinante que llevamos por dentro. Una simple conversación encendió luces sobre episodios de mi vida a las que yo no le había puesto el merecido cuidado.

En estos momentos me encuentro en una etapa que se presta para un replanteamiento de mi situación actual, apalancando cambios en lo personal y profesional para enfocarme en acciones que me lleven a otro nivel de conciencia. Todo cambio genera ansiedad, todo cambio puede generar miedos y dudas. Que oportuno fue haber mantenido esa conversación con mi amiga para poder caer en cuenta de todos los retos que he superado en los últimos 20 años y de poder constatar por mí mismo que en momentos apremiantes es cuando más crecí.

Ahora bien, mi historia no tiene nada que no tenga la tuya. Mi historia está compuesta por amores, desamores, desafíos, encuentros, desencuentros, cambios y transformaciones. Seguramente esos componentes también están presentes en tu historia, el problema es que en la mayoría de las veces olvidamos las victorias que hemos conquistado. Mantenemos presente en nuestro pensamiento los detalles rudos pero dejamos de apreciar los puntos positivos que ganamos con ello. Somos el resultado de toda la experiencia vivida y hemos llegado hasta aquí producto de los pasos que dimos en el pasado.

Si tu reto es iniciar una carrera universitaria, es porque vienes de conquistar estudios previos; De otra forma no estarías allí. Si estás por cambiar de ciudad o de país y eso te inquieta de alguna manera, recuerda que en algún momento fuiste el nuevo en tu cuadra o en tu edificio o en tu clase y de todas maneras supiste conquistar el afecto y respeto por quienes te rodeaban. Si estás por emprender un negocio y la situación actual se te presenta intimidante, recuerda entonces que “dentro de ti se almacena una fuerza más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica… La fuerza de voluntad”, esto según palabras de Albert Einstein.

Terminé esa tarde agradeciéndole a Gabriela por haber propiciado la oportunidad de revisar mi propia historia y poder utilizarla como inspiración para seguir adelante, siempre hacia adelante.

Si aprendemos a colocarnos nuestras propias medallas, encontraremos en nosotros los recursos suficientes para superar exitosamente cada reto que se presente en nuestra vida. Es un ejercicio necesario en tiempos actuales.

Y tú… ya has revisado tu historia? ¿Qué fue de tu vida?

Te invito a leer también mis artículos publicados en Inspirulina dando click AQUÍ


Publicado

en

por

Comentarios

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *